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Relato enviado por:
exclavo25
Calificación del Relato
Lecturas
10404
Enviado el:
2005-11-26
 Español Sadomasoquismo Sadomasoquismo
Secuestrado Cruelmente Por La Vecina

Resumen:
Una vecina esta cansada del comportamiento de su joven vecino y decide secuestrarle y someterle a sus terribles castigos y humillaciones.


Secuestrado cruelmente por mi vecina

Era un día de invierno y se aproximaban unos días de fiesta, y que mejor manera de pasarlos que irme a el chalet de mis padres a las afueras de la ciudad, me costó mucho convencer a mis padres, a pese tener 23 años no tenia plena libertad pero tras mucho insistir conseguí que me dejaran las llaves y pudiese ir yo solo a pasar unos días tranquilos, pretendía pasear por el campo, descansar, respirar aire fresco pero sucedió todo lo contrario y todo se lo debo de agradecer a mi vecina Angelines.

Tras un pequeño viaje llegué a la casa que os he comentado, abrí la puerta de la entrada y un fuerte chirrido sonó, estaba algo oxidada la puerta, al instante mi vecina Angelines se asomó desde su jardín, Angelines es mi vecina, una vecina odiosa, desde hace años mi vecina y yo hemos tenido constantes disputas, siempre me regañaba por algo o se quejaba a mis padres, muchas veces pude oír de su boca las palabras maleducado y sinvergüenza pero siempre la respondía con burla , ella me odiaba y pronto pude comprobar hasta que punto. Mi vecina se caracteriza por tener un fuerte carácter, siempre está gruñendo, quejándose o chillando, a su marido le tiene completamente controlado, siempre le chilla y regaña, su marido la tiene incluso miedo y desde aquel día le comprendo perfectamente. Físicamente mi vecina no es atractiva, Es una mujer de unos 50 años, pelo corto, caderas anchas, brazos y piernas anchos, es decir esta algo obesa.

Al entrar por la puerta mi vecina Angelines me echó una mirada de odio, se me quedó mirando fijamente, la saludé sólo por cortesía y ella no me respondió lo único que dijo en un tono que pude oírlo:

- Ya esta aquí el vecino, se acabó la tranquilidad -, después se dio la vuelta y recriminó a su marido - y tú idiota sigue cortando el jardín - Yo no quería problemas no le contesté nada, seguí mi camino hacia dentro de la casa dispuesto a pasar unos días agradables sin que mi vecina me lo impidiese pero fue algo imposible.

El resto del día continuó con mucha tranquilidad salí a dar un agradable paseo, llegué de noche a casa, hacía mucho frío en la casa y cuando me dispuse a encender la chimenea me di cuenta que no tenía leña y la casa estaba helada, esa noche no tuve más remedio que aguantarme y soportar el frío. Al día siguiente lo primero que hice fue ir a comprar leña a la tienda pero estaba cerrada ya que era fiesta, ahora si tenía un problema, hacía mucho frío y no tenía nada con que encender un fuego en casa, pero por un momento me entró la idea de pedirle un poco de leña a mi vecina Angelines, pero se me quitó la idea enseguida, pero fue peor porque se me ocurrió que si la cogía un poco de la que ella tiene en su jardín ni se enteraría, pero no fue una buena idea.

Me asomé a su casa, ella no estaba en el jardín, con sigilo salté la valla, y llegué hasta donde estaba la leña, cogí unos cuantos maderos, más de los debidos, no me di cuenta pero tuve que hacer bastante ruido, cuando escuché algo por detrás de mí: - quieto ahí cerdo no te muevas- , me giré para ver quien era y la sorpresa fue que era mi vecina Angelines apuntándome con un arma de caza, tanto ella como yo nos llevamos una sorpresa:
- pero si es el sinvergüenza de mi vecino, ahora también es un ladrón, me dijo mi vecina, ahora estaba metido en un problema, - solo quería un poco de leña- le contesté tartamudeando, - eso se lo tendrás que decir a la policía -, cuando dijo lo de la policía me asusté, si se enteraban mis padres de esto nunca más confiarían en mi y me dejarían las llaves más, empecé a intentar disculparme y pedirle con respeto que no la llamara, tras disculparme una y otra vez, ella accedió a no llamarla,- pero esto no quedará así sin más, si no la llamo yo misma me encargaré de que no vuelvas a hacerlo- yo accedí rápidamente, pensé que sería una tontería lo que ella haría, pensaba que me regañaría como otras veces y olvidado y me habría salido con la mía, pero estaba muy equivocado, demasiado equivocado.

Mi vecina Angelines me dijo que la acompañara, entramos en su casa y bajamos unas escaleras, esas escalera al igual que en mi casa conducían al sótano, ella abrió con llave la puerta y me dijo que pasara, en efecto era un sótano, un sótano húmedo, sucio y lleno de trastos, yo pase primero y ella entro detrás de mi, ella cerro la puerta y echo la llave, se guardo la llave en un bolsillo de su bata, sin apartarse de la puerta se dirigió hacia mi de forma autoritaria:
- Ahora desnúdate- Me ordeno Angelines, aquella orden me sorprendió, en ningún momento pensaba desnudarme, pero ella me recordó que entonces llamaría a la policía, rápidamente la dije que lo haría pero que no la llamase, comencé a quitarme la ropa hasta que me quede desnudo, tenia mucha vergüenza al estar desnudo ante aquella mujer, ella me observaba sin quitarme ojo, estaba delante de la puerta vestida con una bata de trabajo hasta las rodillas que habitualmente usa y unas botas de goma grandes, ella volvió a darme otra orden:

- túmbate bocabajo en el suelo- , me ordeno de nuevo Angelines, yo trate de pedirla explicaciones pero ella levanto el tono de voz- obedéceme – me ordeno enfadada, yo la obedecí y me tumbe en el suelo, ella se dirigió hasta un armario que había en el sótano y saco unas cuerdas, cogío una de ellas y se acerco con ella hacia mi, se inclino hacia mi y me puso mis manos a la espalda, empezó a atarme las manos con la cuerda, dio varias vueltas con la cuerda alrededor de mis muñecas y luego tenso con fuerza la cuerda, la cuerda me apretó las muñecas con fuerza, yo me queje ante el dolor, pero ella enfadada me grito que me callara, siguió atándome las manos, la cuerda me apretaba con fuerza mis muñecas, ella después hizo varios nudos , así me ato las manos, no era la primera vez que ataba a alguien y se notaba, era imposible liberarse de aquella cuerda y su presión. Ella cogío otra cuerda e hizo lo mismo con mis pies, aquello me empezaba a asustar mucho, me ato los pies con fuerza por los tobillos, ahora estaba atado de pies y manos, no podía moverme ni oponer resistencia, estaba bajo su completo control, estaba asustado sin saber que era lo que pretendía, ella me cogió por el pelo tirando hacia atrás con fuerza:

- Ahora te enseñare lo que les ocurre a los ladrones, yo te enseñare a respetarme cerdo- me reprocho Angelines con un tono autoritario.

Ella me tiro del pelo obligándome a moverme, me llevo hasta el armario, - ahora entra hay cerdo-, me ordeno que entrara en el armario, no era un armario grande pero si lo suficiente para entrar una persona, me empujo hacia dentro:

- Ahora aprenderás a respetarme – una vez me dijo esto cerro la puerta del armario y hecho la llave del armario dejándome en el encerrado, yo estaba muy asustado, estaba totalmente a oscuras y atado de pies y manos con un fuerte dolor por las cuerdas, metido en aquel armario sin poder moverme bajo el control de Angelines.

Pasó un largo rato y seguía allí encerrado, no aguantaba mas pero no podía hacer nada para liberarme, hice lo único que podía hacer, gritar, gritaba para que alguien escuchara mis gritos, al momento empecé a gritar y pedir ayuda, pero la única persona que me escucho fue Angelines, desde dentro del armario escuche que se abría la puerta del sótano, alguien abrió la puerta del armario, era Angelines, en su mano llevaba una cinta de embalar gruesa:

- cállate cerdo, no saldrás de aquí sin tener tu merecido, no volveras a abrir la boca- , Angelines metió su mano por debajo de su bata y empezó a quitarse sus bragas, se quito unas bragas grandes blancas, me las acerco a mi boca, un fuerte hedor entro por mi nariz proveniente de sus bragas, cerré la boca con fuerza, pero ella con una mano me tapo la nariz, tuve que abrir la boca para respirar y entonces ella empezó a presionar sus bragas en mi boca, ella continuaba tapándome la nariz y presionando las bragas para introducirlas en mi boca, ella con los dedos las introdujo por completo en mi boca y me libero la mano de mi nariz, me soltó exhausto, sus bragas eran repugnantes desprendían un mal sabor en mi boca, ella cogió la cinta de embalar y empezó con ella a darme vueltas sobre mi boca y cabeza, dio varias vueltas sobre mi cabeza amordazándome por completo, apenas se escuchaba algún sonido de mi boca – uhhhmmmmm- de una forma leve se escuchaba.

- cuando vuelva recibirás tu merecido estupido- Ella volvió a cerrar el armario dejándome allí atado de pies y manos y amordazado sin poder hacer nada por evitarlo.

Pasaba el tiempo y seguía allí encerrado, perdí la noción del tiempo, no se cuantas horas llevaba allí encerrado, tenia el cuerpo dolorido por aquella incomoda posición y por mis ataduras, volví a escuchar como se abría la puerta del sótano y al momento se abrió la puerta del armario, Angelines había vuelto, ella me cogió por el pelo y me saco del armario:


- Ahora vas a recibir el castigo que te mereces cerdo-, me dijo Angelines, ella metió su mano en el bolsillo de su bata y saco unos guantes de goma amarillos muy usados casi de color marrón, y mal olientes, empezó a ponerse los guantes, yo inútilmente trate de arrastrarme hasta la puerta e intentar huir, pero era una idea absurda, apenas podía arrastrarme, ella se puso los guantes con dificultad ya que la quedaban muy justos en su mano y brazo, se los ajusto a los dedos y se dirigió a mi. “ es inútil que intentes escapar, solo te iras de aquí cuando recibas tu castigo y yo lo desee” , ella cogió una silla que allí había y la coloco en el centro de la habitación, cogió también un cinturón de cuero y lo doblo por la mitad, se acerco a mi y me cogió por el pelo, ella se abrió la bata enseñándome su ropa interior y se sentó en la silla, me recostó en su regazo , me tumbo sobre sus anchos muslos, con una mano me cogió mis manos atadas manteniéndolas levantadas, de esta forma inclinaba mas el trasero y el cuerpo, ella paso una pierna por encima de mi cabeza, haciendo una especie de palanca y con mis manos levantadas y agarradas por ella, era imposible poder moverme, y con la otra manos sujeto el cinturón con firmeza , de pronto note un fuerte azote con el cinturón en mi trasero, antes de reponerme de este azote ya estaba recibiendo otro y oro, ella empezó a azotarme con el cinturón en mi trasero con cierta fuerza y ritmo constante, los golpes de cinturón eran dolorosos, cada azote dolía mas , trate de escaparme pero era imposible, atado y ante aquella posición no pude hacer nada, los azotes continuaban , apenas había comenzado la azotaina y yo no aguantaba mas pero seguía recibiendo azote tras azote, ante la evidencia de no poder hacer nada intente recibir los azotes y esperar que acabase `pronto, en la habitación solo se escuchaba el sonido del cinturón chocando contra mi trasero, y un leve gemido de mi boca “ uuuhhhmmmmmm, uuhhhhmmm”, ella continuo azotándome sin parar un momento, al fin paro o al menos eso pensaba yo, paro y me bajo de su regazo, “ ¿ has aprendido la lección cerdo? “ me pregunto Angelines, yo trate de emitir un si entre mi mordaza, “ ummmmmhhhhh “, pero ella se burlo de mi, “ creo que todavía no la has aprendido, seguiremos insistiendo “, ella se ajusto sus guantes de goma y volvió a ponerme en su regazo y volví a empezar a recibir azote tras azote, la azotaina se hizo insoportable, el trasero me ardía y seguía recibiendo azotes, una lagrima se escapo por mis ojos ante aquella situación pero ella sin ninguna piedad continuo azotándome, tras una larga azotaina paro, caí al suelo exhausto y dolorido, ella me agarro por el pelo “ cada vez que me desobedezcas recibirás una de estas, no dudare en darte todas las que sean necesarias, ¿ has entendido cerdo? , me dijo Angelines de forma muy autoritaria, yo no conteste nada entre mi mordaza y al instante me zarandeo por el pelo “ contéstame cerdo” me grito Angelines, o entre la mordaza trate de decir que si , ella de forma muy perversa me dijo que seguiría con mi castigo hasta que aprendiera a respetarla.

me levanto y me sentó en la silla, ella se puso frente a mi, se ajusto sus guantes y sin esperarlo recibí una bofetada en la cara, ella continuo recriminándome mi comportamiento ante ella en todos estos años y este ultimo día, con una mano me levanto la barbilla manteniendo la mirada hacia ella y con la otra mano de pronto recibí otra bofetada, Angelines se me quedaba mirando fijamente, me reprochaba algo e inmediatamente me soltaba una nueva bofetada , estaba siendo castigado recibiendo una y otra bofetada, la goma de sus guantes se estrellaba en mi cara una y otra vez, cuando me reponía de una bofetada se ajustaba su guante y recibía otra nueva bofetada, cruelmente recibí una buena cantidad de bofetadas.
Ahora sabia a lo que se refería con ser castigado, mis manos y pies me dolían por la fuerte presión de las cuerdas, mi trasero me aria y lo tenia completamente colorado con alguna marca, y mi cara había recibido crueles bofetadas, estaba siendo castigado y humillado pro aquella mujer y yo no podía hacer nada en absoluto para evitarlo, no podía ni hablar, estaba bajo su completo control.
“ahora quiero que pienses en tu comportamiento, cuando vuelva quiero verte arrepentido o no tendré mas remedio que volver a castigarte”, ella me llevo hasta el armario, abrió la puerta y me ordeno que entrara, grite entre mi mordaza pidiéndola que no me metiera, pero ella no mostró ningún tipo de compasión, me volvió a encerrar en el.
Pasó el tiempo muy lentamente, seguía en aquella situación hasta que pasadas algunas horas volvió a abrirse la puerta del sótano y del armario, Angelines me saco de el con un fuerte tirón de pelo, ella me trajo comida y bebida, la verdad que lo ultimo que me preocupaba en ese momento era la comida, pero ya llevaba unas horas sin probar bocado ni agua, ella se acerco a mi:
“ahora voy a quitarte la mordaza y te comerás todo, pórtate bien y no me hagas enfadar” me dijo Angelines, se acerco a mi y me quito sus repugnantes bragas de mi boca, respire por la boca con alivio, mire la comida y tenia buena pinta pero no tenia ganas de probar bocado.
Ella me acaricio la cara mientras me dijo “ahora comételo todo”, ella pretendía que comiese como los perros, no me iba a desatar, la pedí que me desatara para que pudiese comer y así poder intentar algo, pero no accedió, yo enfadado empecé a insultarla “comete tu mierda de comida zorra”, esto empeoro la situación, ella se enfado mucho, una fuerte bofetada me recordó mi situación,
“todavía no has aprendido a obedecerme y respetarme tendré que seguir insistiendo en tu comportamiento cerdo, vas a pagar muy caro tu comportamiento estupido” me recrimino amenazándome Angelines.
Ella cogió el plato de comida y lo poso en el suelo, ella se puso sobre el plato, se inclino sobre el plato poniéndose en cuclillas sobre el, se levanto la bata y empezó a orinar sobre el plato de comida, orino por completo sobre la comida, cuando termino se puso de nuevo sus sucios y repugnantes guantes de goma y empezó a remover con su manos el palto de comida, “ ahora cerdo te comerás todo y como escuche una sola palabra te azoto hasta romperte el trasero” , estaba realmente enfadada, ella me sentó en la silla , ella se puso de pie detrás de mi, en una mano sujetaba el plato, metió su guante en el plato y cogió un puñado, “ abre la boca cerdo”, intente oponerme al principio pero ella con su mano me forzó y metió la comida en mi boca, rápidamente me tapo la boca con su mano para que no lo escupiera, me tapaba la boca con fuerza con su mano y al instante otro puñado se metió en mi boca , tuve que comer todo el plato de aquella repugnante manera, no mostró ningún tipo de piedad tuve que terminarme por completo el plato.
Ella cogió de nuevo las bragas con las que había estado amordazado, se restregó y limpio con ellas su sexo y volvió a meterlas en mi boca, “no quiero oír tus quejidos de niña “, ella me puso de rodillas ante ella “ahora no pareces muy valiente verdad, nunca volverás a faltarme el respeto, ¿has entendido? “, me dio una patada con su bota en mis testículos, “ uhhhhmmmmm” me queje ante aquella dolorosa patada, ella me agarro mis testículos con fuerza y los presiono “ solo piensas con esto cerdo” y siguió apretándolos , “ yo te voy a enseñar modales”
“cuando vuelva quiero que te disculpes debidamente ante mi, suplícame que no vuelva a castigarte, sino me convences tendré que volver a hacerlo”, ella de nuevo se marcho del sótano dejándome en el suelo esperando su llegada.

Acabe comprendiendo mi situación, ella mandaba sobre mi, ahora en la oscuridad pensaba como pedirla que me dejara marchar y como suplicarla que no volviera a castigarme, mientras pensaba volvió a abrirse la puerta, ella sin mediar palabra entro y se sentó en la silla, cogió sus guantes repugnantes y se los puso, se entreabrió la bata dejándome ver sus anchos muslos y su sexo, “ahora suplícame perdón o volverás a ser azotado “, ella me ordeno que me acercara, yo me arrastre ante ella, me puse a sus pies bajo sus grandes botas de goma , ella me levanto con agresividad con un fuerte tirón de pelo, “ ahora te voy a quitar la mordaza , hazme enfadar y lo lamentaras” , ella me quito la mordaza y me puso de rodillas ante ella, ella continuaba sentada, ella me cogió por la barbilla con una mano , levantando mi cabeza ante su mirada, “ ahora pídeme perdón cerdo” , me ordeno Angelines, yo educadamente empecé a pedirla y suplicarla perdón, estaba totalmente humillado pero prefería estar así que ser azotado de nuevo, la trate como una diosa con mis palabra, la única respuesta que recibí de ella fue una nueva bofetada, “ ves como solo eres un cerdo” ella se burlaba y me humillaba con sus palabras, “ creo que mereces una nueva azotaina “ , yo empecé a suplicarla que no me azotara de nuevo, pareció que la convencí pero allí no termino todo:
- Esta bien no te azotare, demuéstrame que has aprendido la lección y no te azotare, haz todo cuanto te pida o te azotare cerdo”, ella me dijo esto mientras con su mano se acariciaba su sexo, ella pretendía algo sexual, me miraba provocativamente mientras se tocaba su sexo, ella comenzó a meterse un dedo en el interior de su sexo, lo metió y lo saco de su interior y me lo acerco a mi boca, emitía un fuerte hedor su dedo del guante, ella me metió su dedo en mi boca, “ lámelo cerdo” , tuve que lamer su dedo con mi lengua ,ella saco su dedo de mi boca y volvió a introducírselo , empezó a introducirse sus dedos uno por uno en su sexo, saco su mano y me obligo a lamer su mano, sus dedos estaban húmedos por mi lengua y por su sexo, ella me acerco mi cara a su entrepierna, se inclino hacia delante y presiono mi cara contra su sexo, “ pórtate bien y lámelo “ ella presiono mi cara contra su entrepierna, apenas podía respirar, pretendía apartar la cara para tomar aire pero ella me estaba apretando con fuerza mi cara en su sexo, me dejo tomar aire y rápidamente volvió a meter mi cara en su entrepierna, “ lámelo estupido” me grito, yo saque mi lengua tímidamente, empecé a lamer su sexo, apenas cogia aire y de nuevo me presionaba contra ella, recibí un fuerte tirón de pelo “ ultima vez que te lo repito, lámelo bien o te azoto” , apretó mi cara contra su entrepiernas y con mi lengua lamí una y otra vez su sexo y sus flujos, ella estaba disfrutando mucho, cuando quedo satisfecha me libero de su sexo , yo estaba exhausto.

Ella se levanto y puso mi cabeza apoyada en la silla, “ ahora lame mi trasero cerdo” , aquello era demasiado humillante, empecé a pedirla que me soltara, pero pronto ella se sentó en mi cara, su trasero aplasto mi cara contra la silla, empecé a respirar un fuerte hedor, “ lámelo cerdo” , no la obedecí pero ella me cogió con una mano con fuerza mis testículos, “ lámelo cerdo” me apretó con mas fuerza mis testículos y ante el dolor empecé a lamer su trasero, ella acomodo su ano en mi boca y me v obligado a lamer su ano una y otra vez, “ ¿ te gusta mi trasero verdad cerdo? “ me pregunto burlándose de mi Angelines, yo la conteste que si para que me soltara, pero ella continuo humillándome mas, “ te daré el placer de olerlo cuanto quieras cerdo” , se levanto y sin esperarlo metió de nuevo sus bragas en mi boca , se sentó en mi cara de nuevo acomodando su ano en mi nariz, únicamente respiraba el hedor de su trasero, su trasero desprendía un fuerte olor, solo podía respirar por mi nariz y respiraba el repugnante hedor de su trasero, me mantuvo así todo el tiempo que quiso burlándose de mi , respire el olor de su trasero una y otra vez, me faltaba el aire y el poco aire que respira provenía del hedor de su trasero, trate de apartar la cara pero era imposible liberarme de su trasero, me estaba aplastando completamente la cara, ella seguía apretando mis testículos, yo no paraba de lamer su trasero, mi boca sabia completamente a su trasero, me humillo de esta manera un largo rato, cuando me libero respire con fuerza, pero ella seguía humillándome,.metió los dedos de sus guantes en su ano y los saco y me los puso en la nariz, ella disfrutaba mucho humillándome, “ te gusta mi trasero verdad cerdo “, me decía mientras seguía humillándome.

Angelines estaba feliz, había disfrutado mucho con mi lengua y humillándome de aquella manera “te has portado muy bien cerdo” , me felicito Angelines mientras se abrochaba su bata , yo empecé a hablar entre la mordaza, ella me retiro sus bragas de mi boca para que pudiera hablar:
- me he portado bien, déjame marchar, he aprendido la lección - la suplique que me dejara ir.
- No te iras, serás mi cerdo hasta que yo quiera, estarás aquí hasta que aprendas modales- me dijo Angelines. Yo seguí pidiendo que me soltara:
- No volveré a hacerlo, me portare mmmmmhhhhhmmmmm – no pude terminar la frase, me encontré en mi boca de nuevo sus bragas, de nuevo me amordazo con sus bragas y la cinta de embalar, “ no he terminado contigo , cuando vuelva volveré a azotarte para que no se te olvide nunca como debes respetarme ” , ella se quito sus guantes, me abofeteo con ellos y me los arrojo a la cara, “ creo que lo vamos a pasar muy bien” empezó a reírse y se marcho de la habitación dejándome allí encerrado una vez mas.


Para cualquier comentario: sumisso22@yahoo.es


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