Sexo Gratis   Fotos Porno   Videos Porno   Foro XXX   Relatos Porno
Relatos Porno de PeterPaulXXX.com
SECCIONES
 Inicio
 Los + leidos
 Los + calificados
 Los + recientes
 Encuestas

AUTORES
 Publica tu relato
 Date de alta
 ¿Olvidaste tus datos?

TIPOS DE RELATOS
 Familiares
 Fantasticos
 Fetichismo
 Maduritas
 Manga-Hentai
 Masturbarse
 Orgias y Trios
 Porno Eroticos
 Sadomasoquismo
 Sexo Gay
 Sexo Lesbico
 Transexuales
 Voyeaur
 Zoofilia
 Todas las categoria...

OCIO
 Foro de Contaxtos
 Chat Online

LISTA DE CORREO
Suscribete a nuestra lista


INFO
 Faq y Dudas
 Sobre la web
 Privacidad/Legal
 Contactar webmaster
Si este relato es ILEGAL, reportalo a los administradores: Pinchando Aqui
Incluya el Titulo del Relato en su mensaje para que podamos revisarlo
Relato enviado por:
chiquitogerman
Calificación del Relato
Lecturas
16152
Enviado el:
2002-08-29
 Argentino Sadomasoquismo
Relato Erótico Fantástico (cap. 4 Y 5) Y Continúa.

Resumen:
Humillación, bondage, sadomaso, un poquito de todo para disfrutar


Capítulo 4:

No puedo creer lo que acabo de escuchar, me siento una pieza de ganado que va a ser marcada y en la frente, mi cuerpo se convulsiona y vomito bilis y la asquerosa comida ingerida en mi celda antes del concejo, los guardias me golpean sin piedad hasta que pierdo la noción del dolor, me desenganchan y arrastran por los pasillos de piedra hasta una mazmorra que llaman la herrería. Es un lugar donde fabrican y colocan los hierros a los prisioneros, existen contra la pared unos sectores con un banco sin respaldo y un cepo de madera con agujeros para las muñecas, cabeza y tobillos. Me arrojan a uno de estos y me liberan de las esposas colocando mis manos y mi cabeza en los bretes, los pies no me los sacan de los grilletes, y me abandonan en ese lúgubre lugar.
Al rato aparece un hombre con botas hechas en hierro, eran similares a las botas de yeso que se ponen en las piernas pero hechas en hierro, en dos mitades y soldadas entre sí, tienen un taco de goma, para evitar los patinazos, el hombre se mueve con cierta dificultad, pero puede caminar sin muletas, levanto tímidamente la cabeza esperando un golpe por la desobediencia de levantar la vista y lo que veo me hace recorrer un frío sudor la espalda, la figura fantástica, ya no parece un hombre lleva un casco de hierro que le cubre toda la cabeza e incluso parte del cuello, cerrando en la nuca con dos candados, uno a la altura de la nuca y otro a la altura de las orejas y en coincidencia con estas tiene orificios que le permiten escuchar, tiene aberturas mínimas para respirar ver y hablar o comer por la boca, es brillante y de color y aspecto acerado, como todos los personajes encontrados hasta ahora le han sido extraídas las uñas de pies y manos, mostrando unos fuertes dedos mochos. Su solo aspecto da terror e imagino que lo voy a escuchar rugir en cualquier momento, pero al hablar su voz es suave y levemente aniñada, se presenta: -Yo soy Ironman, me ocupo de torturas mediante el uso de hierro, no soy un torturador tipo verdugo medieval, me gusta que el dolor sea lento y placentero y hago mis tratamientos de a poco, puedo tomarme horas en levantar y arrancar una uña de un dedo o probar un cepo a un preso hasta estar convencido que se lo he fabricado de la medida que le producirá más dolor e incomodidad, cuando tengo que ajustar o apretar lo voy haciendo gradualmente para poder lograr ese toque instantáneo que hace sufrir con solo pensar o mirar un hierro. Estoy temblando de terror, pero esto recién empezaba para mi desgracia.
Contrariamente a la presentación que hizo de si mismo, lo primero fue calzar mis pies en unos soportes que tenía el cepo y martillarme los dedos gordos con una maza hasta que las uñas se me pusieron negras de los impactos producidos, yo aullaba de dolor y se me saltaban las lagrimas mientras trataba de evadirme pensando en Sybil.
-Tenés buenas uñas, ahora vamos a esperar que se te caigan solas o se despeguen de la piel para extraerlas, este es solo un método, las restantes de los pies las arranco insertando una cuchilla por debajo y levantándola, lastima bastante y el dolor generalmente desmaya a los prisioneros. El tercer método no es tan doloroso cuando lo aplico, ya que consiste en pintar las uñas con un pincelito y soda cáustica que es un ácido que ataca los tejidos orgánicos grasos, pero cuando penetra la piel el ardor se hace insoportable y lo bueno es que las raíces quedan cauterizadas y no crecen nunca más, después tenes que usar uñas esculpidas, en general uso ese método con las manos, aunque va cualquiera. Andá pensando cual vas a preferir porque te voy a consultar antes de hacerlo.
Luego sujetó mi cabeza con un tornillo gigante que dejó expuesta mi frente y mi cabeza sin pelo y apareció con una marca de unos 3 cm de largo donde se leía en el hierro caliente “Y 237”, comienzo a sudar copiosamente y a gritar, cuando ironman advierte esto retrocede y regresa enfurecido con el separador bucal metálico al que me condeno el amo, lo introduce en mi boca y separa mis mandíbulas al máximo y lo traba. Acabo de perder la posibilidad de hablar o comer y mi saliva cae de mi boca sin ningún control, frente a lo que estaba sintiendo esto pasaba inadvertido, pero a partir de las tres horas que lo llevaba puesto sentía calambres en toda la cabeza.
Con los miembros en los bretes y la cabeza sujeta con el tornillo y las mandíbulas acalambradas recibo mi marca, marca que permanecerá para siempre en mi frente y a la vista de todo el mundo que me resultara humillante, me siento como un esclavo medieval, el olor a carne quemada es asqueroso y el de mi transpiración avinagrada del stress y el sufrimiento recibido.
Ironman se dedica ahora a pintar prolijamente mis uñas de las manos con soda cáustica no siento nada hasta que se deshacen y desaparecen para siempre de mis dedos y comienza un ardor que debería definir como insoportable pero frente al que siento en mi cabeza y frente es como una caricia.
-Me estoy aburriendo, tomaré las medidas para los hierros definitivos y te mando a una celda transitoria que tengo en mi taller, prepárate para recibir las restricciones que vas a usar para siempre, estas no se pueden retirar, ya que las sueldo con todo cariño para mis presos. Uniendo la acción a la palabra me mide las muñecas, los tobillos, las rodillas, el cuello y la cabeza. Me retira el separador bucal en un acto de benevolencia, pero mi boca permanece abierta de tan acalambrada que tengo la mandíbula, la tengo como si estuviera trabada, como si fuera una pluma liviana me retira de los cepos y me sumerge la cabeza en un recipiente que parece un bebedero de animales. No se imaginen lo que era el agua, pero para mi fue un baño fresco para la quemazón que sentía en la cabeza y me calmó y despejó, ya que creo que estaba semi desmayado a causa de los tormentos, también me permite sumergir mis manos y frenar la acción del ácido en la punta de mis dedos. Ironman me coloca una canga metálica que une mis manos con mi cuello, como si me estuviera tomando la cabeza por los costados en una incómoda posición y grilletes de traslado en los tobillos, no hace falta decir que con el dolor que siento en todo mi cuerpo, no hubiera sido capaz de moverme un centímetro por mi mismo, soy arrastrado hasta unirme al muro mediante una cadena a mi collar y a una tobillera.
Mi carcelero, amo, dueño, torturador, vejador y verdugo se retira del sitio, dejándome a solas con mis pensamientos, trato de buscar una posición de alivio pero no existe, puedo incluso recostarme boca arriba y repasar mi lamentable estado físico, amurado a una pared, sin uñas ni pelos y el la frente la marca del ganado con mi nueva identidad, Y 237, ya no recuerdo ni mi nombre...........

Capitulo 5

Durante varios días veo la feroz imagen de ironman trabajando en la forja, moldea a medida y en caliente cada pieza de mis futuras restricciones, los anillos para los grillos de manos y tobillos, la barra que los unirá, la cadena que oficiará de cinturón y que retendrá mi manos y un pequeño cepo que unirá mis pulgares en forma fija y definitiva, mi collar de esclavo, hierro de 5 cm de alto con variadas argollas para encadenar y amurar, pero hay algo que me preocupa muchísimo y es que me ha estado tomando medidas de la cabeza, separación entre los ojos, la boca y la nariz.
Ironman trabaja en silencio y solo se dirige a su ayudante mediante gestos que este entiende a la perfección a fuerza de marcas que ha dejado cruelmente en su cuerpo, varias quemaduras, algunos dibujos y tatuajes y una gran colección de anillos y argollas metálicas atraviesan su nariz, lengua, cejas y su polla y huevos, a tal punto que creo que cuando orina debe ser una regadera. “Sentina” tal es su nombre que lleva marcado a fuego en los dos cachetes del culo, siempre lleva un rabo colgando, mientras espiaba el trabajo de ambos en forma subrepticia, advertí que se trataba de un tapón anal del tamaño de un puño pequeño que le es retirado por Ironman cuando Sentina quiere hacer sus necesidades y obviamente lo consiente Ironman.
Inmerso en mis cavilaciones me doy cuenta que todos estos personajes que estoy viendo en este sórdido lugar están físicamente muy estropeados y torturados con gran cantidad de marcas y huellas definitivas en sus cuerpos, me preocupa transformarme en una bestia desaforada y deforme como mis captores, ya que al momento poseo marcas indelebles en mis manos y cabeza me pregunto si existe alguna forma o algún cambio en las personas que son sometidas a vejámenes, humillaciones y torturas tan fuertes, como para pasar del odio al amor por su torturador y desear su complacencia y placer entregándose por completo y sin importar el grado de dolor o degradación humana al que sea sometido. Percibo que Sentina se desvive por complacer a la bestia que lo controla a tal punto de retirarle su tapón anal al momento que se le ocurra que Sentina puede ir al baño, asumo que se ha aguantado varios días, lo mismo ocurre con su pija, ya que al ser perforada en tantas oportunidades no le debe haber sido sencilla una operación tan normal como orinar. Noto que se acabó mi recreo, aquí no entra la luz del sol y las comidas son escasas, las sobras en un plato de chapa que no es ni para un perro y sin poder usar las extremidades para comer, no obstante interpreto que han pasado varios días desde mi feroz suplicio, ya que mis heridas comienzan a sanar y no duelen tanto como la primer noche, ya tengo ganas de pararme y Sentina me viene a buscar para probar mis nuevos accesorios, al verlos asumo que será muy incómodo llevarlos puestos pero asumo que deberé acostumbrarme como lo han hecho los restantes habitantes de esta extraña Ciénaga.
Ironman coloca con destreza, grilletes en mi tobillos, los mismos constan de anillos de hierro a mi medida pero en lugar de cerradura o candado van soldados entre sí, lo que me da la pauta de su permanencia en mi cuerpo, están unidos por una barra metálica rígida de 80 cm de largo y solo un eslabón de cadena en cada extremo, será imposible volver a juntar mis pies. El terror se apodera de mi cuando me ciñe las rodillas con argollas que pasan por detrás de mis poplíteas y se unen en unos 4 o 5 cm de cadena, solo podré caminar moviendo de las rodillas para abajo, coloca dos argollas en mis dedos grandes del pié, pero unidas por una cadena, estas son solo decorativas, ya que no cumplen ninguna función de inmovilidad. Repite la operación en mis muñecas pero de la barra salen dos argollas por las que pasarán y quedarán fijos mis pulgares y la barra se conectará a mi collar, hasta aquí no comprendo como me podré mover, pero no parecen restricciones tan dolorosas, el dolor comienza en serio cuando Sentina, el maldito esclavo y juguete sexual de Ironman me saca la lengua con una pinza y sin más aviso me la perfora con una hipodérmica y coloca una argolla con una cadena. Me pregunto cual es el objetivo de esta operación y sinceramente hubiera preferido no saberlo, me aterroriza ver a ironman con una máscara de hierro en sus fuertes manos, similar a la que el lleva puesta, me remito a la novela de Alejandro Dumas y comienzo a temblar de solo pensar en las restricciones impuestas en mi cuerpo. Sentina sostiene mi cabeza y ironman me calza la máscara que cubre toda mi cabeza y se cierra sobre mi collar lo que me impide cualquier movimiento de la misma, no puedo girar ni asentir ni negar, demás esta decir que igual no les hubiera importado en lo más mínimo. Me estoy acostumbrando a escuchar mi respiración y a sentirme aislado del exterior dentro de mi celda del tamaño de un cabeza, puedo ver a través de los agujeros de los ojos y respirar con cierta dificultad en ese momento siento un tirón en la argolla que llevo en la lengua y que es fijada cruelmente a mi collar dejando mi lengua como un colgajo de carne hinchada y babeante.
Todo esto me da la tranquilidad de pensar que nada más grave que esto me puede ocurrir o me pueden hacer. Lamentablemente estaba en un error.......





Califica este relato
(-) (+)
1   2   3   4   5
Contactar al autor

Imprimir

Volver

Top

Si este relato es ILEGAL, reportalo a los administradores: Pinchando Aqui
Incluya el Titulo del Relato en su mensaje para que podamos revisarlo

Enviaselo a tus amigos
Enviaselo a tus amigos



    TU CORREO

Recibe Fotos Gratis por Mail
    TU CORREO

Recibe Videos Gratis por Mail


· Videos de Famosas Desnudas ·
Videos de Keeley Hazell
Keeley Hazell
Videos de Italiana Transexua
Italiana Transexua
Videos de Sharon Stone
Sharon Stone
Videos de Activa y Pasiva
Activa y Pasiva



PETERPAUL ENTERTAINMENT S.L. | Condiciones Generales | Informacion General | Google Site Map | Publicitarse en PeterPaulxxx.com |